Hortensia


Well, rock-a-bye, baby!
Lunes, Julio 31, 2006, 10:25 pm
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Johnny PrestonMi madre me anunció que dominé por completo el rock and roll cuando tenía trece años. (Más o menos al tiempo en que develaba más y más capas de las novelas de Lewis Carroll sobre Alicia).
Ella aprendió a bailarlo (el rocanrol) con la silla y con la cortina de su casa a principios de los sesenta. Yo estuve intentando desde principios de los noventa y me costaba un poco entender que no podía estar dando vueltas todo el tiempo. Durante años quería puro roll y mi madre insistía en que me faltaba el rock.

No fue ni Bill Halley con el Rock around the clock ni Elvis Presley con Hound dog quien me hizo entender cómo iban los tiempos. El rock era cierto vaivén agradable que comprendí solo cuando escuché Cradle of Love del casi inexistente Johnny Preston. Di las vueltas como buena hija de mi madre y aprendí y degusté el balanceo para siempre.

El discreto de Preston se hizo de fama gracias a su amistad con un personaje nombrado en el Recuerdo anterior: JP Richardson, el Big Bopper. Antes de morirse en el avión con Valens y Holly le hizo una canción a Johnny Preston (también sería su mayor éxito, un #1): Running bear.

Running bear apareció en 1959 para convertirse en hit al año siguiente. El Big Bopper incluso participó en los coros, que consistían en los gritos apaches típicos (eso de ulular mientras uno se golpea la boca: u-u-u-u-u-u-u-u-u-u-u; todos lo hemos hecho en la infancia) más un cántico indio que dice algo como: “umba-umba”. La canción habla de indios y cosas por el estilo e intercala el ritmo indio con blues. Un invento que tuvo buenas ganancias, el tipo vendió más de un millón de discos.

Después, en 1960, vino Cradle of Love, esta vez sin la ayuda del Big Bopper. Fue número 7 en Estados Unidos y podría decirse que fue el último real éxito de Johnny Preston. De todos modos le sirvió para irse de gira a Inglaterra, donde le iba estupendo y a donde aún viaja el anciano a cantar (data de 1939). Está vivo y uno no sabe si admirarlo o compadecerlo, su carrera comenzó a decaer en los sesenta y aún persiste. Me imagino que sus shows en Inglaterra deben ser tan cool como los de la Nueva Ola. El señor vive en Texas, vive y no sé si para bien o para mal.

Cradle of Love (Cuna del Amor) tiene algo interesante en su letra, mezcla las tradicionales Nursery Rhymes provenientes de Inglaterra y que se recitan y enseñan a los niñitos de habla inglesa con frases sobre el amor y, cómo no, acerca del rock. Imagino también que fue mi eterna y extrema ñoñez la que me hizo transformarla en una de mis favoritas.

Me apasiono desde niña con Las Aventuras de Alicia de Lewis Carroll y ahí, entre juegos de palabras y segundas intenciones, se encuentran varias de estas rimas o referencias implícitas a ellas. Por ello me compré una vez un libro con las Nursery Rhymes, para comprender cada vez mejor al País de las Maravillas y al País del Espejo. Cuando escuché los versos que tan bien me sabía (y que puede que mis ex compañeras aún recuerden debido a que las memorizamos también en el colegio) metidos en un rock and roll, quedé maravillada.

Por ejemplo:

Jack and Jill went up the hill to fetch a pail of water

Jack fell down and broke his crown

and Jill came tumbling after.

Se conviritió en:

Jack and Jill went up the hill to get a pail of water

Jack fell for Jill, gave her a shove,

they fell into the cradle of love.

O el mismo coro, que en las rimas infantiles es:

Rock a bye baby on the tree top

when the wind blows the cradle will rock

when the bough breaks the cradle will fall,

and down will come baby, cradle and all.

Luego es:

Well, rock-a-bye, baby, in the tree top,

when the wind blows the cradle will rock

so, rock-a-bye, baby, in the tree top,

when the wind blows… mmmm.

Y el tipo no tuvo gran éxito,

y aunque no poseo los años para recordarlo

yo nunca más lo olvidé.



El piropo del día
Sábado, Julio 29, 2006, 1:55 am
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“¡Bendito sea el que se la pisa!”

(Dicho por uno de los tipos que trabajan en la tapicería de autos que hay en Barón mientras yo pasaba en minifalda…).

¡Amén!

(Digo yo).



Estas cosas del amor
Viernes, Julio 28, 2006, 11:31 pm
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Favio pensaba que existía dios a causa de las cosas del amor; yo solo hago ding dong ding dong.

No lo recuerdo muy bien, pero una vez él dijo que los Beatles y yo dije The Rolling Stones. No me acuerdo como debería, pero él me cuenta y le creo yo.

Después nada ni nadie hizo ding dong ding dong. No eran cosas del amor.

Meses más tarde caminando por una calle que no era Santa Fe también pensaba y me sonreía, porque era frágil tierno y dulce, mira que encontrarlo yo.

Era casi ding dong ding dong, todas las tardes fuimos caminando por ahí. No hablamos ni de rosa ni de clavel, tampoco de la flor.

Hacía calor y ni me preguntó si me podía dar un beso, llegó y me lo dio, no tuvo que decir “¡caramba!”, no le dije que no. Ding dong ding dong, y fue el amor.

Hoy yo quiero a todo el mundo y el mundo me quiere a mí. Ajajá, ding dong ding dong, estas cosas del amor.



Sin discusión
Jueves, Julio 27, 2006, 1:20 am
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Peleadora pero esta vez no discutiré. Los motivos insulsos se suceden como siempre. No discutiré y no preguntaré más para no enojarme en profundidad. Con este ejercicio quizás se me vaya pasando lo agrio. En otras ocasiones he ido y proferido mis quejas: “¿Por qué no? ¿Cómo es eso? No me parece la razón, no veo por qué no puedas hacerlo. ¿Qué tiene que ver lo que me dices con lo que hagas?”

Ya en mi estado etario no puedo con eso. No va, no va. Prefiere no ir, cosa suya. Tiene algo mejor que hacer, entendible. Incluso el frío, el sueño o la lata. Antes habríamos terminado en el enojo grande. Ella porque no la entiendo nunca, yo, porque no se da a entender nunca. Molestas. Ella con el ceño fruncido y yo con los labios fruncidos. Después ninguna de las dos sabría cómo salir de eso.

Tal vez alguna diciendo: “Pucha”, pero la verdad es que opto por omitir toda la escena casi escandalosa. Hace tiempo no peleamos y nos decimos que nos amamos. Parece que acepto ya sin precios agrios ciertas veleidades suyas. A veces quiere pero no puede, otras no quiere y dice que no puede… entonces como yo sé esa faz inscrita en sus palabras caigo en la posibilidad de la discusión. Dudo de su versión y la hincho hasta que suelta un: “Igual me da algo de lata…” Entonces entiendo porque la trayectoria nos ha hecho comprensivas.

Hoy mejor no quiero averiguarlo, creo que el “pucha” no surgiría en harto rato y ya es tarde. Tengo que ir a escribir unos garabatos bien atractivos que se me ocurrieron anoche cuando me estaba poniendo pijama, pero era más tarde que ahora así que los dejé para hoy.



Comparación simple
Martes, Julio 25, 2006, 11:38 pm
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Algunas toman ron cola frente a la computadora mientras conversan con las amistades, otras comen porotos con riendas…

Algunas erotizan sus pensamientos con tan solo un comentario de voyeur sencillo, a otras les toca…

Comparación simple, nada más.