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Las bolas de éste no las tiene nadie más. Jerry Lee Lewis, el Asesino de Louisiana, nació en 1935 y todavía no se piensa morir, ni modo, si aquí el que mata es él.
En el primer Recuerdo nos encontramos con el lolito mártir Ritchie Valens, chicano bueno que murió muy pronto en ese accidente de avión (1959). Después nos acercamos de manera ñoña a Johnny Preston, un tipo con dos éxitos pero que apareció por un capricho mío. Hoy nos entretendremos con un pulento, un tipo al que uno le hace “wow” porque ha tenido la carrera y la vida bien loca.
Se dice que la primera vez que Jerry Lee Lewis tocó el piano (a los 9 años) lo hizo sin saber. Después de un rato de estar probando las teclas sacó una canción e impresionó a su familia. Los padres le compraron un piano propio y a los 15 ya estaba tocando en clubes y esas manos para los tipos talentosos.
En 1956 viajó a Sun Records en Memphis, Tennessee, para mostrarse. Fue con su padre y para la bencina del auto tuvieron que vender un par de docenas de huevos… primero no lo atendían, pero hinchó para poder dejar un demo como fuera, ya que no podía perder el viaje. Al final le fue bien. El 1º de diciembre de ese año sacó su primer disco (Crazy arms), los productores lo encontraron pulento, Jerry Lee tocaba el piano como nadie y justo necesitaban a alguien que destacara con algo que no fuera la guitarra.
Claramente él tocaba como nadie. Tocaba con las manos, los pies, se sentaba arriba del piano, cantaba encima suyo… en una presentación un fanático enardecido le gritó: Kill the Rock and Roll!! y ahí Jerry Lee Lewis quedó con el apodo de The Killer para siempre. En otra ocasión el Asesino estaba enojado porque no quería telonear a Chuck Berry (ni a nadie), entonces cuando terminó el show con su estupendo y exitoso tema Whole lotta shakin’ goin’ on no encontró nada mejor que rociar el piano con bencina y prenderle fuego, preguntando qué hijo de puta podría superar aquello.
Así bien loco, le hicieron la canción que destacaré esta noche: Great balls of fire. Es muy apropiada para la conquista, tiene un tono muy galán y despeinado. Me gusta y sería bueno que un día me inviten a bailarla. Me sentiría toda bacán si más encima me la cantan mientras me hacen dar vueltas.
Es un tema de amor medio sicótico en tanto parece que el hablante lírico ve grandes bolas de fuego debido a la locura que le causa su amada: “You shake my nerves and you rattle my brain / too much love drives a man insane / you broke my will, but what a thrill / goodness, gracious, great balls of fire!” Aprecio la locura del Asesino y también su amplia e intrincada trayectoria amorosa, la que puede confirmar que él vea bolas de fuego.
Se casó por primera vez a los 14 años con Dorothy Barton porque los hermanos de ella lo obligaron. Él gorreaba a la lola tupido y parejo así que en el 54 una niña llamada Jane Mitcham con la que también se casó (bigamia…). Nació el 2 de noviembre de ese año su hijo Jerry Lee Jr. que moriría en 1973 en un accidente automovilístico.
Después vino el matrimonio que más o menos le acabó la carrera. The Killer se casó con su prima Myra de 13 años cuando él tenía 23 y estaba en su mejor momento. Lo descubrieron durante una gira en Inglaterra y él explicó muy suelto de cuerpo que no era para escandalizarse, debido a que Myra era su esposa legal, que él antes también se había casado así de joven y que incluso fue bígamo. Como era de esperarse dejó a todo el mundo súper tranquilo con la explicación y a su regreso a Estados Unidos no vendió más. Penca…
De ahí ya fue la bajada, aunque hasta hoy sigue activo con épocas de mayor o menor auge. Borracho, drogadicto y más bien decadente, se divorcia de Myra y el hijo de ambos muere ahogado en la piscina de su casa… todo mal. Luego vuelve a tener éxito y se casa con Jaren Pate pero se divorcian en 1973, en 1981 cae al hospital por una úlcera a causa del alcohol en exceso. En el 83 se casó de nuevo con Shawn Michelle Stevens, quien murió de una sobredosis a los dos meses de matrimonio. Al año siguiente contrajo nupcias con Kerrie McCarver, de 22 años de edad.
Con esta esposa, la sexta, vive hasta ahora… tuvo otro hijo al que llamó Jerry Lee III (la raja) y sigue activo en la música. Algo exageré en lo de su decadencia, pues fue más que nada durante un tiempo y después siguió grabando y en giras. Pero de que el tipo es rancio, lo es, aunque ahora, todo un caballero anciano, quién sabe, quién sabe. Parece, pero solo parece, que se ha calmado un poco, aunque ojalá que a su edad siga viendo bolas de fuego.
2 comentarios por mucho
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Myra…
Cómo es Jaimerodrigo II?
Comentario por rodrigo Martes, Agosto 8, 2006 @ 12:08 amqué pedófilo… deberías ver cómo era la Myra real.
lo que dijiste es bacán y a la vez juegas con la conversación de hoy.
y con esos dos comentarios soslayas el palo de great balls of fire. maravilloso tú.
Comentario por hortensia Martes, Agosto 8, 2006 @ 12:11 am