Hortensia


Cuatro músicas
Jueves, Noviembre 30, 2006, 11:51 pm
Archivado en: General | Etiquetas:

(Cuatro músicas, pero para después tengo ganas de hablar de varias más. Esto lo anoté anoche, pero me dio sueño y no lo subí).

Me dice mi madre que le cae bien Bob Dylan y me extiende el libro. Lo tomo, me recuesto en la cama y continúo mi lectura. Hace unos días que me estoy preguntando si te di las llaves el sábado por la noche cuando te fuiste y si me las habrás devuelto o no; tengo la impresión de que las tienes aún. En marzo mi madre dijo que Dylan había muerto, después celebra la aparición del nuevo disco y dice que no pretende que se muera todavía. Supongo que cuando el tipo se fine ella se considerará a medio camino y esa sola idea no le debe simpatizar. Debe ser raro cuando se empiezan a morir. No lo habíamos oído más, pero ya nos recuperamos y hasta le cae bien a Anita.

A mi madre le dedicaron Good Vibrations en su momento. Yo la envidio por eso. El muchacho tenía el LP y lo hacía sonar en su casa, todo un suceso amoroso. Amoroso. Y Adamo, Tu Nombre. Pero ahí la envidio menos, pues tuve una vez un enamorado con el que oímos a Adamo sentados en la alfombra abrazados. Todo un suceso amoroso mío. Mi madre le llama Vibraciones a Good Vibrations, todo un suceso humorístico para mí.

Yo habría cantado más boleros si mi corazón lo hubiera resistido, guaa, qué bolérico mi comentario falaz. Estaba aquí una vez mirando por la ventana y sonó el timbre. Venía un joven a visitarme con un disco de Los Panchos, lo pusimos y nos quedamos ahí sentados en la orilla de mi ex cama. Pensé que me lo traía de regalo, pero se lo llevó de vuelta a su casa. Un detalle nimio para todo lo infranqueable que era. Una vez en la calle él se iba, yo me quedaba. Se iba, se iba. No sé por qué nos abrazamos. Tanto rato, yo no le veía la cara y tenía el mentón apoyado en su hombro. Se iba así que nos separamos. Creo que posó sus labios sobre los míos, nunca estuve segura y no iba a preguntarle.



Souvenir para ti
Sábado, Noviembre 25, 2006, 10:15 pm
Archivado en: Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , , , ,

Fireworks

Originally uploaded by hortensia violencia.

Te había contado que a fin de año lanzaban fuegos artificiales en el Hipódromo. Hoy fue fin de año. Me habría gustado que los vieras, así que después de admirarlos unos minutos agarré la cámara y los tomé para ti. Lo triste es que te marchaste y al poco rato comenzaron. Me vino cierta pena, porque ya habíamos hablado de ello y te lo perdiste por tan poco.
Tenía que compartirlos contigo de alguna forma y no había más que ésta. Te amo. Están corridas a propósito algunas fotos y otras porque no podían ser de otra manera. Te pongo unos fuegos artificiales y unos besos.



Las caminatas
Jueves, Noviembre 23, 2006, 9:43 pm
Archivado en: Prosa, Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , , , , , ,

Sé que hace más de un año que nos vamos juntos.

Solamente de este año tengo hecha la cuenta.

De todas las tardes de clases en 6 no hemos podido hacer la caminata compartida.

La hice una vez que me preguntaron.

Me gusta ese paseo que no es paseo pero que es paseo contigo.

Te voy a dar las gracias.

Gracias.

Recordé otra ocasión, pero es diferente, más tarde la discutimos.



Pucha, pucha
Lunes, Noviembre 20, 2006, 1:07 am
Archivado en: Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , ,

El vecino le pegó a su mujer y ahora yo tengo ganas de vomitar por su culpa. No pude evitar salir a putearlo por el balcón y me da lo mismo que cuando me lo encuentre en la escalera el hueón se ponga choro o pesado conmigo. Me da pena que ella le tenga miedo, no es justo que le tenga miedo. Es una pena tan grande. Espero que algún día ella no pueda soportarlo más, para que no regrese, porque regresa. Confío en que hay un momento en que una ya no puede soportarlo más y no regresa…



Yo acepto
Domingo, Noviembre 19, 2006, 12:34 pm
Archivado en: Poesía, Textos | Etiquetas: , , , , ,

Acepto estar contigo

en la tranquilidad y en la inquietud.

Quédate conmigo

hasta mañana, hasta la infinitud.

Sería bien bonito

que te durmieras siempre en mi pecho.

Y el cielo calladito

cuidadoso y cabal sería nuestro techo.

Temo darte poco

más que palabras debería darte frutas.

No temo hacer el loco

sé que junto a mí andarías largas rutas.

Acepto tu sonrisa

la quiero abrazar, la quiero arrullar.

Que no te dé risa

durmiendo o sonriendo te voy a amar.

Mucho me interesa

que me aceptes a mí con lo que acepto.

Que no me hago la lesa

de que este amor contigo me va perfecto.

Soy algo insistente

pues este amor me importa como nada.

Y no soy impertinente

al decir “yo acepto”, porque estoy enamorada.



En efecto…
Jueves, Noviembre 16, 2006, 10:19 pm
Archivado en: Fotografía | Etiquetas: , , , ,

Rodrigo the Blondie

Originally uploaded by hortensia violencia.

… él era el niño que me gustaba.



Por las puras ganas de escribir
Jueves, Noviembre 16, 2006, 10:13 pm
Archivado en: Prosa, Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , , , , , ,

Para hoy tengo ganas de escribir. Escribir un disfrute discreto y quizás alguno más magnificente. Estoy cansada, quiero dormir bastante y no podré todavía. Hay además unos desvíos infernales en el centro de la ciudad que me hacen perder una hora más del día arriba de la micro. La micro que es la 318 y que por ella hoy tengo un amor. Mi amor que se despidió de mí agitando su mano cuando la 318 se alejaba. A veces no alcanzamos a divisarnos y da un poco de pena, pues da lata despedirse, pero más lata no poder hacerlo.

Me pregunto qué tendría que estar haciendo en este momento en que escribo. Inventando un sitio para ancianos o buscando contactos de discípulos de Bruce Lee para un programa ficticio. Puros simulacros en este fin de año universitario, pues también debería pensar en algún argumento para un guión basado en alguna noticia. Pero yo estoy escribiendo en lugar de todo eso. Un poco descanso gracias a este ejercicio.

En agosto comencé un diario y que por supuesto hace tiempo dejó de ser diario. Sin embargo, lo he utilizado bastante y no lo he dejado aún, que es lo que me sucede. O sea, cuando me suceden cosas desagradables abandono diarios y tal. Como el año pasado con mi diario de tapas suaves.

Compré ese cuaderno para que fuera mi diario de viaje. Quería tener uno, una bitácora, qué sé yo. Hace un año, un par de días más quizás, lo abandoné. Mal. Y para el viaje ni siquiera lo llevé, se quedó en Santiago mientras yo estaba allá en Montevideo. Montevideo que no tiene la culpa de nada, pobre. Y ya ni siquiera sé si volveré por ahí este verano o no. Me gustaría regresar alguna vez, por cierto.

No sé si me gustaría recapitular sobre este último año. Lo hago, pero creo que no lo contaré. Tampoco es que escape de sucesos, solo que si me conoce quien lee también conoce los sucesos. Igual no me parece malo nombrar ciertos acontecimientos, yo quiero hablar de algunas cosas que me fueron pasando desde hace un año.

Es poco misterioso que las caminatas con Rodrigo fueron un acierto. Vinimos a darnos tiempo para el otro en el momento justo. Digamos que coincidimos en nuestro instante de buena disposición y luego fueron muchos instantes de buena disposición. Dos meses antes, por ejemplo, habría sido como siempre. Ahí estábamos y por algún motivo curioso no parecíamos personas con penas de amor recientes, las penitas del amor, del amor po. Yo me acuerdo de otros episodios que ya entonces me llenaban de gratitud hacia mi amigo, comenzamos a abrazarnos más, nos tendíamos eternamente y nunca olvidaré que dentro de toda la tristeza que teníamos ese viernes en los pastos cuando él me contaba su pena de amor yo sentí una alegría cuando me declaró que yo era su mejor amiga. De mejor amiga no pude decirle nada de lo que realmente pensaba que debía ser su modus operandi, yo no podía influir, no me queda.

Era la mejor amiga y yo le decía que no andaría con éste ni con ése ni con aquél. Al final le explicaba que con él sí andaría. No sé si lo anotó en su diario porque no sé si llevaba uno, pero lo recordó, hizo un apunte. Antes de que me dijera que quería una novia, que eso fue después, en enero, me dijo que cuando tuviera una le gustaría poder llevarse con ella tan bien como conmigo. Yo no lo anoté en mi diario, creo que ya lo había abandonado, pero también hice el apunte. No sé si ahora que tiene la novia se lleva tan bien como quería.

Así las cosas se fueron torciendo, él siempre era un joven atractivo a pesar de que cuando me preguntó cómo me gustaban los hombres yo respondiera: “Rubios no”. Y aunque siempre era atractivo, un muchacho bonito, eso no me significaba nada. Le debe haber pasado similar. Si yo hubiera tenido un carácter más festivo tal vez si hubiera sido de utilidad que lo encontrara guapo porque habría sido más desprendida para la dinámica juvenil de besarse, pero no lo soy. Y no fue hasta todos esos días que pasábamos echados, caminando, conversando, riéndonos, callados que recién vine a darme cuenta de que era un encanto. Y era estupendo cuando se reía, aunque eso tomó más importancia en las citas posteriores, y era estupendo cómo el pelo rubio le cubría más o menos la frente, cuando tenía el pelo cortito. Era un bonito encantador y conversábamos mucho. También olía bien, porque una vez en el auditorio decidí que iba a olerlo y me acerqué con descaro a su cuello y lo olí, para saber si olía bien. Me interrogó: “¿Qué fue eso?” Le respondí: “Te olí.”

Olía bien.

Me gusta que coincidimos. Que tal vez no debíamos darnos las oportunidades para pasar tiempo juntos pero lo hacíamos de todas formas. Yo pensaba que no y sin embargo lo hacía. Nos fueron pasando tantas cosas hace un año y lo más extraño es que yo creo que ninguno de los dos tuvo el interés por el otro de manera premeditada. Ciertamente yo no tenía intención alguna de prendarme de alguien otra vez. No me di cuenta y cuando tuve la sospecha no quise entusiasmarme; de pronto me vi inmersa en los acontecimientos, súbitamente con él tomándome por la cintura, besándome y yo sé que casi de inmediato enlacé mis manos en su cuello. Y ahí en medio de eso me puse fuera de mi posición y pensé que era muy enredado que amigos como nosotros estuviéramos besándonos así, justo esa noche, una noche un tanto desesperada, listos para quién sabe qué.

Ese capítulo, cabe hacer la precisión, no fue hace un año sino hace menos. Hace un año todavía andábamos dando la hora por otros lados. Pero después de eso fuimos inseparables aunque estuvimos bastante separados. Ja. Y sí, está comprobado que yo puedo vivir sin él y él sin mí, pero al menos por mi parte es como una vida de calidad inferior. Desde que nos reunimos no nos hemos vuelto a separar y somos en extremo mamones. Como la semana pasada en la plaza cuando yo le decía: “Así es cuando uno se enamora de verdad, ¿no?” Y Rodrigo pone esa cara perfecta de tímido conmovido y un poco acurrucándose me dijo: “Sí”.

He escrito mucho y éste es el tipo de discursos que van en mi diario pero hoy era cuando quería escribir. Un descanso, un disfrute sincero. Como una vez hace no mucho que fuimos con Rodrigo a mirar Santiago desde muy arriba y él pensó que me aburría porque estaba callada. Pero no estaba aburrida, estaba sobrecogida. Porque a veces me sobreviene una recapitulación abrupta y me conmuevo tanto de tener todos esos momentos. De haber aprovechado todas mis opciones, de al fin no haber dejado pasar las chances y estar por ejemplo ahí, con él, y que vengan los milicos a decirnos que nos estacionemos más abajo porque es recinto militar y que nos corramos dos metros y que queden contentos, pero que no tienen idea de que los más contentos somos nosotros. De que nos quedemos callados y sigamos estando contentos, porque hace como un año las cosas comenzaron a sentirse así entre nosotros y a estrecharse cada vez más. Para que estemos mirando la ciudad felices sin nada de aburridos, para que recapitule de golpe, lo mire, me emocione tanto y me sienta satisfecha al fin, porque al fin estoy haciendo lo que quiero. Como ahora que se me frunció escribir, aunque me siento un poco enferma y tengo un pie lesionado, yo quería escribir y lo hice, lo decidí. Ay, me siento feliz. Feliz.



Buen día, todos los días
Domingo, Noviembre 12, 2006, 11:47 am
Archivado en: Poesía, Textos | Etiquetas: , , , , , , ,

Quería decirte que te parecías a la vida

quería decirte, sí

mas entonces no podías escucharme

pues dormías.

(Eran las nueve y algo, esta mañana. Buen día).

Era la mañana la que estaba fría

nublada, ojerosa

me acuerdo de otra mañana

de la primera

que me levantaba y me decías

que aún no me fuera

o que no me fuera todavía.

(Esa mañana como a las diez. Disculpa, hablé tan poco, pero buen día).

Yo estoy contenta ahora

te pareces a la vida

no te despierto, no hay demora

no es éste ni el primer ni el último día.

(Esta mañana, esa mañana, las mañanas todas. Buenos días).