Hortensia


Margarita en la playa (fábula)
Sábado, Abril 7, 2007, 12:30 am
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A A. por el interés y todo.

Margarita viajó un 8 de noviembre a la playa sin nombre. La noche anterior recibió un mail de Carlos. Tomó el bus temprano, olía a mañana lánguida y al café que ella llevaba en su mochila. El café, tanto le gustaba el café y lo llevaba en la mochila más que como un peso físico, le pesaba en el corazón. Se demoraría un par de horas y estaría sentada en la arena, entonces volvería tal vez a encontrarse con la historia de Carlos, con la historia con Carlos.

Carlos le había dicho hace unos meses, cuando dejaron de verse, que no podría vivir sin ella, que sin su amor se perdía. Margarita cerró los ojos y los oídos y se alejó caminando, doblando esquinas y metiéndose en un vagón de metro, perdiéndose y ahogándose porque también el metro le pesaba.

La noche anterior Margarita abrió su casilla y estaba el mensaje de Carlos. Comenzaba disculpándose, como siempre: “Lo siento…” y agregaba “pero debía mandarte esto, es para ti.” Y firmaba: “Carlos”. El nombre solitario sin el usual aunque anacrónico “Tuyo siempre, Carlos” le sonó como el retumbar de algo hueco, dentro de ella sentía hueco al leer esa firma, por merecerla sin que Carlos supiera que la merecía.

Lo que Carlos le enviaba era un mp3. De inmediato a Margarita se le anudó el estómago. Siempre él le había hecho unas canciones esponjosas y azucaradas pero muy honestas y tembló al pensar que sería una más de ellas. Pensó que lo más apropiado, si se hubiera podido, habría sido devolver al remitente, sin embargo, se animó y bajó el archivo para escucharlo. No era una de las canciones de Carlos.

“Esta canción tan vieja,” pensó Margarita al oírla. Se habían reído justamente echados en la arena de esa canción. La “Margarita” de la Nueva Ola, la de Carlos Contreras. Carlos le había dicho: “Cuando te vayas cantaré:

“Ven junto al mar donde yo estoy

esperando por ti, preguntando por ti

en la playa que guarda tu recuerdo.

Rezo tu nombre en mi canción

Margarita, Margarita

Sin tu amor en la arena yo me pierdo…”

Entonces siempre Carlos olvidaba la letra y Margarita la continuaba con una sorna sobreactuada y voz de cómico sufrir:

“Vi tu pañuelo blanco como tu alma

diciendo adiós, diciendo adiós.

En estas horas muertas de mar en calma

Oigo tu voz, oigo tu voooooz.”

Carlos le había dicho que la cantaría cuando ella se marchara porque lejos de Margarita no viviría. Margarita se había ido, se había alejado de él muy lejos de la playa sin agitar ningún pañuelo blanco para despedirse de él. Margarita no quiso recordar ese momento hasta llegar a la playa donde esperaba y no esperaba que estuviera Carlos perdido en la arena.

No estaba Carlos, así que se sentó pensando en que era un alivio pues no era bueno que se vieran y un poco decepcionada porque Carlos el de la canción estaba esperando a su Margarita. Entonces Margarita pensó que tal vez la chica de la canción no había sido como ella y que quizás su Carlitos tenía motivos para esperarla. Carlos no debía haberle mandado ese mp3 ni acordarse de ella, pero él ni idea tenía y preguntaba por Margarita en el mar que guardaba su recuerdo.

Margarita se sentó en la arena y aunque aún era temprano el sol le entibió los pies descalzados hace poco. Miró al mar, pensó en horas muertas de mar en calma y apretó play en su reproductor. Escuchó, escuchó todos los versos y pensaba en Carlos, luego en el café y en el metro. En los caprichos, en el pañuelo blanco de la otra Margarita con su alma blanca como las margaritas mismas. En los pecados, en si existían o no y en si había sido pecado, luego en que no importaba si había sido pecado o no pero que era una infamia para con Carlos. Que por qué debían importar tanto los detalles cuando ya no tenía a Carlos cuando lo había perdido y él no lo sabía.

La tarde que dejó a Carlos ella le dijo lo siguiente: “No puedo estar más contigo, creo que ni siquiera puedo estar con alguien. No sirvo para las relaciones de pareja.” Carlos se quedó sin decir nada, encogido de hombros, pero sin convencerse. Ella se marchó y se metió en el metro lleno y caliente. Carlos le mandaba un mail con un mp3 nostálgico y ella se decía: “Por caliente, porque el metro iba muy lleno y por caliente.”

“Por caliente,” se repitió. Y quizás Carlos lo sabía y por quererla tanto hizo como que no. Y ella por quererlo menos a pesar de quererlo tanto mejor se alejó de él. “Porque no se lo vuelvo a hacer y porque no puedo contárselo,” concluyó. Y ahora él ya no bromeaba con que estaba en un mar preguntando por ella, cantando su nombre. Pero no había pañuelo blanco. Margarita tomó su celular y marcó al de Carlos. Dijo: “Aló. Ahora oyes mi voz y espero que puedas vivir lejos de mí. No me ames siempre, te dejé por caliente, no tengo el alma blanca, te dije adiós cochina como podía, no podía ser de otra forma. No oigas mi voz, vive lejos de mí, no me ames siempre.” Cortó. Se puso de pie, caminó hasta la carretera a esperar el bus. Carlos no estaba, no vendría, Carlos le preguntaría en unos minutos, en unos días, en unos años. Margarita tendría que confesarle que se metió con un tipo que conoció en la combinación del metro y que cuando no pudieron subirse al tren la invitó a un café. Entonces Carlos nunca más cantaría (y con justicia y con la aceptación final de Margarita):

“Lejos de ti no viviré

Margarita, porque siempre

Margarita, te amaré.”

 

***Todo el viaje para forzarse a decirle la verdad al pobre Carlos, porque Margarita sabía que él luego le preguntaría. Pobre Margarita, se le olvidó tomar una taza de café en el bus de regreso porque antes se le olvidaron otras cosas más importantes y se tomó otra por ahí quizás dónde. Ay, Margarita, Margarita…


6 Comentarios hasta ahora
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adoro esta cancion!!me recuerda demasiado etapas de mi infancia cuando vei la teleserie estupido cupido y el tipico niño perno estaba enamorado de isabel margarita la traviesa niña de colegio de monjas.. creo solo haber tenido 10 0 tal vez 8 años…
y escuchaba esta cancion y la encontraba genial..
me encantaria que subieran completa la letra
felcitaciones a carlos contreras por su maravillosa cancion!!

Comentario por pia herrera Domingo, Agosto 26, 2007 @ 9:23 pm

hola porfa necesito descargar esta cancion, al igualke la chika de arriba veia la comedia o teleseria, pero nunca eh podido escuchar esta cancion nuevamente, no se como se llama no se kien es el autor si me pueden ayudar este es mi mail, mil gracias ska_andalo_cl@hotmail.com

Comentario por SEBASTIAN Martes, Septiembre 4, 2007 @ 3:21 am

Me encanta esta canción, me acuerdo mucho de mi tia Margarita cuando la escucho.
Es una preciosa canción que me recuerda mi infancia, me encantaría poder escucharla.

Comentario por Ana María Jueves, Septiembre 13, 2007 @ 6:45 pm

ME ENCANTARIA ESCUCHAR ESTA CANCION, SE LE ESCUCHE A MI MADRE HACE TIEMPO, PERO NUNCA HE SIDO CAPAZ DE ENCONTRARLA.
MUCHAS GRACIAS

Comentario por margarita en la playa Viernes, Mayo 2, 2008 @ 9:10 pm

es el amor que se disfraza de ausencia y esperanza.Que lindo son los amores sufridos, como llegan desde el pasado recuerdos con la melodía de esta canción. Al final a todos se nos aprieta el corazón, no se porqué; será que todos hemos sido un Carlos con una Margarita en alguna parte de nuestros recuerdos….

Comentario por Dani Jueves, Mayo 8, 2008 @ 7:52 pm

la verdad me encanta esta canción , nunca he tenido la oportunidad de oirla en la radio , solo el placer de escucharla de la voz de mi marido,ya k cuando lo conocí me conkistó con esta canción y desde ese día la sigue cantando para mí….y me sigo enlokeciendo,k bueno ya al fín poder estar a su lado……te amo Hilbert

Comentario por pichicho Sábado, Mayo 10, 2008 @ 9:35 pm



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