Originally uploaded by hortensia violencia.
A veces para enamorarme y sacarme sonrisas profundas él me dice cosas como: “¿Robemos?” Y después de que me lo dice sucede algo pero nunca sé si robamos o no.
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Hoy un señor de poca urbanidad me empujó mientras yo miraba una zapatilla (hombre vestido de zapatilla) que bailaba adentro de una urna que era acarreada por un camión.
Esto era parte de la publicidad de un crédito bancario y yo me quedé ensimismada. Me detuve a mirar esto al lado del poste de un farol. En eso estaba cuando el señor pasó, me empujó y me gritó: “¡CAMINE PUÉH!!” y me hizo chocar la cabeza en contra del poste.
Ahora tengo un chichón sobre la ceja derecha que me duele bastante y que me hace lucir no muy guapa pero mi familia y mi galán son buenos y me han dado todo su apoyo. No como el señor que no me dejó entretenerme antes de ir a tomar la tercera micro antes de llegar a la universidad.
¡Ay!
Mira Rorro, aquí te dejo algunas:
Por la seriedad, por las trenzas del chaleco, por los pantalones rotos, por las poleras desteñidas, por los hombros, por los dedos largos (sea cual sea su estado), por caminar por Doctor Johow o por Macul, por las canciones, por el rock, por la música, por las siestas, por dormir en las noches, por los abrazos, por los besos (cómo no), por los conciertos, por los cafés, por los tés, por los mates, por las bebidas, por los italianos, por las papas fritas, por las cervezas, por los schops, por los vinos, por las aguas heladas para el calor, por los arrumacos, por la piel suave, por la espalda, por las caderas, por las piernas, por la colonia para las picadas en las piernas, por el olor a gas, por el amanecer por el mar, por el atardecer por el mar, por las nubes que lo tapan, por hacer el amor, por los faros, por las playas, por los caminos, por las carreteras, por las bicicletas, por las motos, por los pies, por los buses, por las micros, por los alimentadores, por las troncales, por los paseos, por los cariños, por guapito, por la sinceridad, por la confianza, por las pizzas, por las pastas, por las salsas, por las salchichas, por las hamburguesas, por las carnes, por el pan amasado, por las empanadas, por los rones, por las amistades, por el amor, por los gatos, por los perros, por las guitarras, por los demás instrumentos, por las melodías, por las rimas, por los versos, por las palabras, por las mochilas, por los bolsos, por las carteras, por las zapatillas, por los sacos de dormir, por los zancudos, por las pulgas, por los pastos, por el metrotrén, por el metro, por los terminales, por las bibliotecas, por internet, por compartir, por tener experiencias comunes, por los trabajos, por la universidad, por la carrera, por el profesionalismo, por la profesión, por la escritura, por la radio, por la televisión, por los libros, por los poemas, por los escritores, por los cantores, por los artistas, por las comidas, por el sol, por la luna, por las estrellas, por el mar, por la tierra, por los árboles, por los pájaros, por las azoteas, por las ciudades, por los pueblos, por la sonrisa, por la risa, por la conversación, por la discusión, por la correspondencia, por el momento justo, por atreverse, por intentarlo, por quedarse, por cada día, por las citas, por los bares, por los cafés, por los kioscos, por los casinos, por los restoranes… son más cosas, son más… tú te conoces tan bien como yo la historia así que podrías completarla con lo que me faltó poner. Es por tantas cosas…
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Para R.
Para el momento en que te conocí
Me había hecho cortar las trenzas
Me había ido a vivir a una orilla
De un río seco, caliente y carmesí.
Para el momento en que te conocí
Tenía los dedos helados y marchitos
Tenía el lápiz congelado y maldito
No encontraba nada sobre qué escribir.
Para el momento en que te conocí
Había cerrado postigos y persianas
Había hecho mi hogar en mi cama
Y me asusté por no ofrecerte nada a ti.
Para el momento en que te conocí
Pensé que al fin había llegado el tiempo
Pensé que si yo quería sería cierto
Que haríamos de la vida esta un jardín.
Para el momento en que te conocí
Me levanté de mi lecho inerte
Me sentí más que nunca tan fuerte
A quererte en esta vida me decidí.
Para el momento en que te conocí
Conocí lo inusitado y lo desconocido
Conocí lo inesperado y lo escondido
Me llegó a la vida la hora de vivir.
Para el momento en que te conocí
Algo me dijo éste es el momento
Algo así como que estaríamos contentos
En fin… todo esto cuando te conocí.
(Se me ocurrió en la micro al regresar del teatro. Si se te ocurre que lo podamos cantar, entonces lo cantamos).
Subimos al faro para conocer a dios
y una vez arriba fue una decepción
que lo que encontramos fue el mar y tú y yo
y entonces dijimos como en esta oración
no hay dios en esta vida lo que hay es amor.
Nota a la versión original: que no haya dios es la decepción…
que haya amor es una bendición.




