Hortensia


La primera vez no fue…
Jueves, Agosto 30, 2007, 12:14 am
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Es para ti…

La primera vez te dije que no no por no querer; fue porque te quería y así como éramos, así como estábamos no podía ser, no me parecía apropiado. Yo contigo quería poder hacer el amor y esa mañana no resultaría porque no podía quererte, aunque te quería, como quería quererte. Me di cuenta cuando al fin te vi desnudo y mientras me desnudabas. Después de harto tiempo volvía a ver y a sentir junto a la mía una carne infinita y así, así como éramos, así como estábamos, no podía tomarla. Te dije que no iba a poder, por la condición en que nos encontrábamos. Dormimos juntos de todos modos y supe que te quería harto más que lo que había pensado. Te quería, te quería. La primera vez no fue esa vez no porque no quisiera, fue por lo mucho que te quería.



Crónicas de viaje
Miércoles, Agosto 29, 2007, 7:36 pm
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Como tengo que rellenar el blog La Hortensiada para el ramo de Periodismo Digital, pretendo escribir crónicas de viaje. Ya publiqué una, titulada “Buquebus (Parte I)”. Y como me gusta tanto Hortensia Violencia, también pondré esos textos aquí, aunque mezclados con los poemillas y mis demás escritos que no van al caso con las exigencias de Manuelidades. Me entusiasmé tanto que hasta escribiría un diario del viaje de verano. A ver si lo hago. Por mientras a leer el episodio del Buquebus.

En otros temas, Manuelidades nos hizo unirnos a Twitter, pero como no tengo plata en el celular no lo puedo usar del todo, pero al menos me actualizo de vez en cuando y existo por ahí.



Los motivos para mi amor
Martes, Agosto 28, 2007, 11:36 pm
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A Rodrigo A.

Los motivos para mi amor son

Sencillos

Sen

Ci

Llitos

Como la primera canción que te escribí

Y

Que yo nunca te mostré

Es que

Sencillamente

¡No me atreví!

Y sencillitos también

Como la primera canción que te canté

En tu habitación

¿te acuerdas?

En la oscuridad

Senci

Llitos

Como la primera canción que cantaría

Hasta que los versos gastaran

Mi voz

Mi voz que te resulte tierna

Mi voz que te resulte fresca

Mi voz que te resulte buena

Como los motivos sencillitos que tengo

Para darte

Todito

To

Di

To mi

Amor

Mi amor

Bonito

Bonito mi amor

Bonito te digo a ti

Guapito.

(En todo caso

Guapito

Creo que te amo

Porque

Porque

Todos los días  me haces

Cantar una canción). 



Declaraciones
Lunes, Agosto 27, 2007, 1:11 am
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Playa La Calavera

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Para mi amor, R.

Tengo por bien esta vida joven que me tocó vivir junto a ti.
Abrazada a tus pasos y estrechando tus ojos de hierba azulada, no hay otra forma en que yo quiera vivir.

He extrañado tu pecho con mi corazón florido durante noches de marítima solitud.
He extrañado el sonido descansado de tus pestañas que sueñan acurrucadas en mi pecho con tu corazón florido en quietud.

Cómo eres de inolvidable que la otra vez bajo mi almohada te hallé.
Tanto así que sin conocer todavía tu rostro entre un montón de gente sin cara y sin gestos tuyos yo te encontré.

Se me ocurrió tu nombre amoroso en el más dulce de los dulces sueños.
Lo repetí en vela hasta el alba y me hice así más bella para que mis sueños fueran de los tuyos dueños.

Te he querido un día completo de primavera, de verano, de otoño, de invierno.
Te he querido tanto y siempre porque cuando no te quería mi vida no era joven, ni mi pecho florido y no sabía tu nombre. Mi vida era, lo declaro, un infierno.



La Hortensiada
Miércoles, Agosto 22, 2007, 4:59 pm
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Este semestre me toca hacer el Taller de Periodismo Digital y tuve que hacerme otro blog pero en Blogger. Se llama La Hortensiada y deberían visitarlo aunque ni visiten éste. Es más que nada para ejercicios  universitarios y qué sé yo qué más, pero existe así que de repente podrían mirarlo.



Por Calamaro
Martes, Agosto 21, 2007, 11:32 pm
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Me acordé de que le debo un regalo a Rodrigo. Claro que no es invitarlo al show del Calamaro, pero me acordé gracias al Calamaro (aunque ni idea del motivo, por lo tanto, el siguiente es un texto muy extraño).

Lo puse porque heredé esta computadora de mi tía y a ella le gusta. Me entretiene un rato y me causa tanta gracia cantarlo como una novelita que comencé a leer hoy que trata de un muchacho bonito y agraciado. Un amante guapo como quien no quisiera uno (yo ya tengo el mío). Y me había puesto a escuchar mis rolas del indie rock del pop punk del emo pop (TGUK) pero al final opté por Andrés Calamaro para reírme un rato y acordarme de las jocosas veces en que lo he escuchado y cantado. Una vez Rodrigo me preguntó si alguna vez me habían dedicado “Flaca” y yo le dije que claro, que de algo tenía que servir ser flaca. Fue en el 98, a mediados de julio. Una niña y el chico, un niño también.

Eso de “Flaca” nunca me hizo mucha gracia pero lo demás de Calamaro sí, todo me hace gracia. Me acuerdo de un personaje que hacía Álvaro Escobar el diputado díscolo en Rojo y Miel, que estaba enamorado de la Alejandra Fosalba que venía del campo. Estaban en el departamento del Escobar y a él siempre le ponían esa canción ídola “No se puede vivir del amor”, pero el mejor momento fue cuando él la puso en la radio y sacó a la Fosalba a bailarla. La tomó por la cintura y le cantaba “Es tan fácil perder la razón, no se puede vivir del amor…” Lo recordaré siempre, él vestía de Soviet y ella llevaba un vestidito blanco, lo que me dejó claro que no se puede vivir del amor. Pero aún me pregunto por qué cantamos canciones de amor.

Y me acordé de que al Rodrigo le gusta el Calamaro pero que duda de él. Y yo más dudo de él que lo que me gusta, que más que nada es el cúmulo de anécdotas que la experiencia de escucha sincera con el artista argentino. Como acordarme de una vez que locas totales con una amiga estuvimos cantando “Dulce condena” o todas las veces que vi cuando iba al colegio en los videoclips que daban en el siete antes de las noticias, el video de la Milonga del marinero y el capitán que me encantaba porque contaba una historia y eso me gusta y como olvidar que lo primero que oímos en el bus cuando llegamos a Buenos Aires en el verano fue a la Fabiana Cantilo cantando “Mi enfermedad” y creo que eso, aunque no me gusta, me lo esperaba y me satisfizo.

Con todo esto y no sé bien por qué, me acordé de que le debo un regalo al Rorro y que debería dárselo pronto pues me acuerdo a menudo y na que ver que si me acuerdo no cumpla. Quizás porque le gusta el Calamaro y varios otros artistas más, jajajajaja. O porque voy y pienso en esa bacanidad de que mi corazón, mi corazón es un músculo sano pero necesita acción y que para reírme aún más se la debería cantar alguna vez al Rorro para que la pasemos bien. Aunque la pasamos bien igual.

Gracias al Calamaro por acordarme de lo que tenía pendiente. Y saludos al Rorro, que ya le va a tocar. ¿Qué tal? ♥



La mañana de mi muerte
Jueves, Agosto 16, 2007, 11:27 am
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Flores

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La mañana de mi muerte fue triste. Amaneció y aunque estuve rodeada de flores fue muy triste. Nadie me trajo mis flores favoritas, que son las (o los)…

Si lo sabe, cante…



Amor, amor. Silencio, silencio.
Lunes, Agosto 13, 2007, 12:16 am
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Yo leí hace un par de años unos versos de Pound sobre la escritura y me puse a pensar en un muchacho. Me quedé pensando en él un rato, porque era tranquilo como los versos que leí. Y era todo tan extraño, por leer poesía en inglés y por pensar en él.

Cómo será el silencio de una vez. Saber sería bueno, ayer volvía a leer a Pound y otros versos que no conocía hablaban de una muchacha. De querer volver a verla, esta vez en el silencio, esta vez despojada de la mundanidad de oír su nombre dicho por las multitudes. Me quedé pensando y me volví a acordar del muchacho. Más que un rato como hace un par de años. Después pensé que quería llamarlo por su nombre sin las manos que tienen las lenguas ajenas para llamarlo por su nombre, desnudo de todas esas voces, solo conmigo y mi voz para llamarlo en el silencio. Me gustaría conocer ese silencio.

Todo es raro. Escribir en una computadora, leer a Ezra Pound (y obvio que me acuerdo de esa banda llamada Better than Ezra, que nunca fueron mejores que Ezra. Lo mismo me pasa con Rainer Maria Rilke que también me acuerdo de la banda Rainer Maria que tampoco son tan sentidos como Rilke pero al menos no presumen de algo así) y pensar más que un rato en este muchacho. Antes no podía avanzar con un teclado y un monitor y me parecía blasfemo. Antes desestimaba la poesía en ese idioma con tan pocas palabras. Antes no amaba a ese muchacho y solo era un muchacho de los buenos de entre los que conocía.

Cómo es venir a enamorarse a estas alturas de este muchacho. Cuando menos lo esperas justamente es el momento preciso y te enamoraste del muchacho. La ciudad se ha puesto muy grande pero justo te lo encontraste en aquella esquina y te enamoraste. Hay que pensar en el amor para ponerse a vivir aunque sea un par de horas al día. En el amor pienso y también en el silencio, en el silencio mío más que en mis silencios. En todo lo que aprendí a saber siempre y a decir jamás, porque soy señorita y porque soy astuta. Y pienso en sus combinaciones: el amor silencioso, el silencio del amor, el amor en silencio, el amor por el silencio, el silencio por amor, el silencio amoroso… todo eso que sé y no digo aunque sé decir.

Una persona dijo y no me lo dijo directamente a mí pero yo estaba y lo escuché. Que para el amor nunca decir todo. A mí me costó casi cinco años pero lo aprendí. Desde la primera vez que me enamoré hasta la última. Y hablo mucho y mucho también guardo silencio. Y si me preguntara el muchacho en qué estoy pensando de seguro es algo y de seguro que no es nada. Silencio, silencio por amor, amor. Mezclo esto con algo que leí en un poema argentino que quiero encarnar alguna vez en mi vida pero aún no lo consigo, porque sigo siendo muy señorita pero aún más que eso sigo siendo astuta. Porque siempre sé y jamás digo, hay un par de gentes que podrían dar fe.