Hortensia


Solodina veraniega esperanzando
Lunes, Agosto 6, 2007, 12:08 am
Guardado en: General | Etiquetas:

De las parlanchinas sonoríferas gaviotas me acordé esta mañana dormilenta. Acostada en mi camidorma de solterina muchacha pensaba en estar tan solodina y entristada por ello. Me dolía la cabezona pesada por ser mujer solodina veraniega. Pensaba también en esos arboliosos porosporos que habitaban en esos lugares desconocidos para la solodina veraniega que yo era esta mañana dormilenta y no, no me resignaba a estar así acostadona toda en esa camidorma aburriéndome de estar tan poco veraneante y tan solodina veraniega.

Saqué uno de mis cuadernones queridísimos y busqué uno de mis lapizorros preferidos para comenzar mi trabajo. Tomé mis instrumentos y me puse a escribir. Dos cartas bien amorosiñas listas aunque poco dispuestas a ser arrugadas y escondidas. Repollones de amor furtivo se llaman ésas. Le dije al muchacho queridoso que lo quería con todo el corazonte pero no tanto pero que de todos modos no podía más que echarlo de menos y no de más. Que quería sacarme la pijamada y dejar de escuchar esa cantarina melódica canción sobre la cabezona pesada dolifecta que de casualidad yo andaba arrastrando. Levantarme de la camidorma de solterina muchacha y dejar de estar solodina y ponerme a estar con él de preferencia caminando entre arboliosada de porosporos.

Al rato seguía pensando en las soporíferas gaviotas que él debía estar disfrutando sin mí y me levanté de la camidorma, me duché con aguafina calidosa y salí a la ciudad para buscar a mi muchacho queridoso pero jamás iba a encontrarlo porque no estaba ubicable en el valle centralino.

Y apareció un hombrezonte guapo que me quiso invitar un cafecito pero como justo yo estaba casi encorazontenada por completo pero no tanto de mi muchacho queridoso le negué la petición y seguí mi errabundísimo camino.

Llegué en la noche a mi casa a hacer mis repollones de amor furtivo y a escribir media canción no muy melódica ni cantarina pero sí emoticona y melancoliosa. La hice pensando en las parlanchinas soporíferas gaviotas que mi muchacho queridoso estaría viendo sin mí en ese momento o tal vez estuviera metido en una camidorma con otra muchacha que ojalá no le fuera queridosa para que así cuando volviera a la ciudad del valle centralino pudiera yo ser su muchacha queridosa (yo le perdonaría el exánime y la dolifección que sentiría por el exabrupto) y no ser más una solodina veraniega y qué mejor, ser juntos unos veraneantes queridosos en un futuro aproximado y tal vez acordarnos juntos de las mismas gaviotas sonoríferas acostados cuchareando amorosiños en la misma camidorma en algún lugar lejánico y exónimo.

Qué lindo pensar eso esta nochámbula solodina, tanto que hasta se me aliviana la cabezona de pensar en dos corazontes enamorados siendo juntos unos amorosiños veraniegos. Me duermo en mi camidorma de solterina pensando en que llegue prestísimo este futuro aproximado. Me duermo esperanzando que vuelva en lo aproximado mi belloco muchacho queridoso de mi corazonte solodino melancolioso.


No hay comentarios hasta ahora
Deje un comentario



Deje un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>