Hortensia


Las oportunidades
Miércoles, Noviembre 28, 2007, 12:49 am
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Tuve la oportunidad de insolarme y de tener un absurdo, interminable y triste lío con mi novio. Después tuve la oportunidad de pasar el dolor de cabeza y el llanto como en las comedias románticas, comiéndome un completo italiano en el Dominó con él. También la oportunidad de los besos y de lo lindo del mundo, como en las películas del amor, pero mejor.

 

El otro día me corté el dedo y como no podía usar la mano para escribir, vi tele. Me dio eso la oportunidad de seleccionar algo de la programación y verlo completo, pues tampoco podía hacer zapping. Me encontré con una comedia romántica con Kirsten Dunst (que sale en todas las comedias románticas porque es una niña de aspecto normal pero muy bonita y con una sonrisa muy dulce) y con Orlando Bloom (que no sé si sale en más comedias románticas pero también es muy bonito). Miré en la guía y me fijé que ellos eran la pareja protagónica así que lo dejé, porque pensé que independiente de la historia (y también pensando en que eran ellos, los bonitos, interpretándola), harían una bonita pareja y de seguro algo torpe y mamona. Así fue.

Me separé de mi novio y tuve la oportunidad de pensar que quizás se me adelantaría y llegaría antes que yo al lugar al que me dirigía. Como en las comedias románticas, que en cierto punto los amantes se separan y parece que no habrá más. Ellos están tristes y melancólicos, tal vez muestran solo a uno porque el otro anda haciendo la magia que se revelará en el clímax. Yo iba melancólica en la micro y pensé que él podía hacer algo así. Tuve la oportunidad de recapacitar y darme cuenta que esas cosas pasan solo en la comedia romántica. Se me dio la oportunidad de ver que tampoco estábamos de comedia, pero es que Orlando Bloom también estaba un poco descompuesto en el momento en que Kirsten Dunst hacía la gracia de aparecérsele. De todos modos la oportunidad de que mi amado se me adelantara y apareciera la deseché.

Caminaba por Providencia y no tuve la oportunidad de conversar con uno de los devotos de Krishna que conocí hace unas semanas, al que encontré muy alegre. Él hablaba con una mujer, estaba animado, tuve la oportunidad de verlo y me subió el ánimo su propia animosidad. Tuve la oportunidad de sentirme mejor y de condecirme con la alegría de los demás. Ahí seguía siendo melancólica, bonita oportunidad. En la comedia romántica en el momento de la melancolía siempre ven cosas bonitas, así tienen la oportunidad de pensar en que el mundo, a pesar de todo, es bonito.

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Jeremías
Domingo, Noviembre 25, 2007, 11:04 pm
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Cementerio de Recoleta

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Jeremías es el que nunca llegó
Porque nunca quiso, ni tampoco se le ocurrió
Jeremías tiene una cantimplora llena
Otra vacía, seca por dentro y por fuera
Porque Jeremías quiere conocerlo todo
Los dos lados de la vida
Sentir la vida seca en su piel.

Jeremías es el que no llegó nunca
Hinchado de pleitesías prefirió no salir de su escondite
Humilde, medido, remilgado eso sí
Escondido en su escondite de Jeremías
Con los ojos cerrados y los oídos tapados
Decidió que nunca iba a llegar
“Porque no quiero, porque no pienso.”
Eso dijo Jeremías.

Jeremías es hijo de Jeremías
Y padre de Jeremías y su propio hermano
Jeremías es la madre que no tuvo
El regazo que extraña todas las tardes
Cuando empieza a refrescar y
Corre ese viento sordo que le enfría los nudillos
Jeremías ya tiene las manos nudosas
De tanto no querer llegar

Jeremías es el que no llegó nunca
Jeremías es el que nunca llegó
Jeremías es el Jeremías de Jeremías
Jeremías es el canto que se atraviesa en vano
Jeremías es el canto que se cuela en el llano
Jeremías es el canto que se revuelca en el guano.

Jeremías no quiere que lo recuerden
Y no vale tampoco la pena recordarlo
Hasta mañana a Jeremías o hasta pronto
Hasta siempre Jeremías o hasta nunca
Hasta nunca hasta nunca hasta nunca
Ayer pensé en Jeremías
Pensé en él justo cuando se moría
Por eso ya no se lo nombra
No se lo nombra más
Ha terminado y ha perdido su nombre
Se ha ido, se ha perdido
Se ha extinguido, desvanecido
Hasta nunca al que perdió el nombre
Hasta nunca.



Podcast para el día nº 25
Domingo, Noviembre 25, 2007, 5:40 pm
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nosotros en el sitio del sucesoEl día número 25 del mes es especial y feliz. Con Rodrigo conmemoramos el día que nos causa mucha gracia y alegría: el que nos juntamos. Más bien, la noche, pero qué más da, nos ponemos contentos igual.

Como la cita fuera tan especial para nuestras vidas, siempre la recordamos. Una vez íbamos en el auto y escuchamos en Oasis (mi radio) la versión que Ringo Starr tiene del éxito de Johnny Burnette (uno de mis favoritos) de You’re sixteen (you’re beautiful and you’re mine). Él ex beatle hace un par de alteraciones a la letra que nos sirven mucho para acordarnos de nuestra historia. En todo caso, el tema ya me gustaba mucho desde antes, pero por lo de R. le di otro significado.

Por ejemplo, Burnette dice “you walked out of my dreams / and into my arms” y Starr lo cambia por “you walked out of my dreams / and into my car”. Dichos versos para Rodrigo son casi autobiográficos, aunque hay que reparar en que el auto no es suyo, jajajaja, pero ta. Con todo, estos aderezos que le hace Ringo a la canción le dan un sabor más picante, que se mezcla muy bien con la dulzura de frases como “You come on like a dream, peaches and cream / lips like strawberry wine…” Digamos, la canción se calienta bastante y eso la hace más cercana a la experiencia del día 25.

Contamos con otros versos que la hacen más biográfica. El momento en que dice “you touched my hand, my heart went pop / and uh, when we kissed, we could not stop” es claro. Así mismito fue. La cosa es que disfrutamos mucho juntos esta canción, en las dos versiones. Cabe destacar que para el fin de semana largo del 1º de mayo, estábamos en Laguna Verde y de noche cantábamos. La interpretamos en una versión que era mezcla de la original con la de Ringo e incluimos el solo de kazoo, hasta que al instrumento le ocurrió un accidente (pu).

También quiero contar que en los Buenos Aires, en la tienda donde hay infinitas cosas de los Beatles, compré uno de los discos de la banda sonora de la película American Graffiti. Ahí aparece la canción, por Johnny Burnette. Es un disco que me encanta, porque tiene todas las joyas de la época e incluso me permite escuchar a Buddy Holly (el más favorito) en vinilo. Linda adquisición.

La canción, en fin, nos gusta harto, aunque también el Rorro debería cantar “You’re nineteen, you’re beautiful and you’re mine”, porque así era la cosa. Éramos 1 año y 10 meses más jóvenes, ambos teníamos 19. Para qué decir toda el agua que ha pasado debajo del puente, de verdad que es algo muy feliz. Les comparto la canción, pero todo este recuento y las dos versiones, se las dejo de regalo a Rodrigo, porque hoy es 25. :-)

El Johnny Burnette la cantó en 1960, ya en su época pop:

El Ringo Starr la lanzó en 1973:

Pueden saber más cosas sobre la canción en la Wikipedia. Había olvidado ponerlo antes, pero todos estos Mp3 están disponibles para bajar en mi podcast, así que vayan para allá si quieren alguno. Por ahora les dejo saludos y les recomiendo bailar. Chau.



Passiflora encontrada en la 505

(Algo bueno del Transantiago).

Mburucuyá

Me encontré una mburucuyá en la micro. Me sentía mal, estaba con un dolor de cabeza, de cuello de un hombro terribles. Me despedí decaída y tampoco quería irme todavía, pues era muy temprano aún y no sabía si vería hoy a A. Sigo sin saberlo, pero hasta el momento no. Lástima.

Me subí a la 505 y elegí mi asiento, pero unos tipos me miraron con cara de que yo era guachita y me dio lata. Me cambié hacia la ventana, al lado de una mujer. Me despedí de A. con la mano y le tiré un beso. Él me respondió y la micro se fue. Me senté y sentí el olor… el olor. Jajajaja, o sea, olí la mburucuyá, pero no sabía dónde estaba. Miré hacia la ventana y vi una ramita metida en las argollas donde se ponen los cordeles para las cortinas. La volteé y vi que era una pasiflora. La tomé y me decidí a salvarla.

Si me encuentro una pasionaria en la micro, debe ser una señal, una señal del amor. Como me sentía tan mal la puse con cuidado sobre mi falda y me dormí, tratando de no aplastarla con mis manos. Llegué al centro y nos bajamos con la flor, que ya estaba como un trapo. Decidí hablarle mientras cruzábamos el Parque Forestal, le dije que no se muriera, que respirara. Le canté su canción bien bajito y nos pusimos a la sombra a esperar la B04. Tardó 15 minutos en llegar y no toqué asiento hasta Vivaceta con Central. La tapaba del sol y llegó a la casa casi muerta.

Estaban mi mamá y mi hermano cuando llegué y les mostré la flor. Les gustó mucho la mburucuyá aunque casi moría. La puse en agua y me metí a internet para saber cómo hacer que resistiera. Lo hice y de a poco fue resucitando, usé el “alimento para flores” que me regalaron la Nat y la Tam con los “besitos” que me dieron para mi cumpleaños. Se estiró y dio su aroma en mi dormitorio.

Ahora está durmiendo porque en la noche se cerró y aunque yo me desperté hace un buen rato, la mburucuyá no quiere levantarse. Mi idea era dársela a A. pero no sé si podré. La flor vivió un día, pero no sé cuánto podrá durar. Lástima, la flor tuvo buen carácter y recibió sus saludos con alegría. Hablarle a las plantas y cantarles funciona, les hace bien. Ojalá que la florcita de la pasión abandonada en la 505 pueda llegar a destino.



Sin novedad
Miércoles, Noviembre 21, 2007, 10:19 pm
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El lunes le dije: “Estoy organizando un paseo para el miércoles”.

Él entendió lo que le quería decir y aceptó, pero me dio una idea para el paseo.

Nos salió bien todo y volvimos sin novedad.

Aunque se nubló un poco en la tarde, después salió el sol y pude meter mis pies al agua.

Y la mejor siesta, donde soñé con Julián, el nuevo amigo de Violeta.

Él se rió de esa historia, con la sonrisa que me conquista cuando no se quiere levantar.

Buen día, buen paseo nos dimos.

Sin movernos de la ciudad, pero nos dimos el gusto de pasar el día juntos.

Solos, como hace tiempo no hacíamos.

No importa lo que hagamos, da lo mismo.

Porque la gracia del paseo era estar juntos.

Volví a mi casa “sin novedad” y me llamó para saber cómo había llegado.

Bien. Gracias por todo.