Hortensia


Apéndice musical a la Parte 1
Viernes, Julio 18, 2008, 11:35 pm
Archivado en: Música, Textos, Vivencias | Etiquetas: , , ,

Del post anterior quiero decir algunas cosas. Más bien, de la canción.

Primero, elegí una versión del bootleg, que fue la primera que conocí, aunque por mucho tiempo tendí a escuchar la oficial, la que finalmente apareció en el álbum Extraordinary Machine (2005).

La escogí porque tiene ese conjunto de cordófonos (gua) que le dan un aire a tema de musical y porque los contrabajos y los violonchelos están puestísimos. Creo que quizás se la debí haber compartido a Rodrigo entonces, pues imagino que le gustará.

También quiero contar que es un tema que en particular me gusta interpretar, por una cuestión de ejercicio. Intentándola muchas veces, he notado que me ayuda con la mejora de la tesitura (gua de nuevo, hace centurias que no usaba esa palabrota), pues tan sencilla no es y yo en ese tiempo la tenía bien botada a mi voz. Viene con hartas cosas para practicar. Bueno, por ejercicio y de cajón está que por expresión también, si a eso ya le dediqué un episodio completo.

Yo me siento media actora de musicales cuando la canto y una vez dominada en la voz, a veces hasta le hago unos pasitos de danza para dramatizar e interpretar mejor, jajajaja. Pastel, pero simpática.



Dos canciones para el mismo tema, Parte 1
Viernes, Julio 18, 2008, 11:07 pm
Archivado en: Música, Prosa, Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , ,

Not about love (es la canción nº1)

Calor.
Definición de lo que había. Sencilla, decidora: calor.

Y cuando a uno se le calienta la cabeza andando por el centro, piensa, piensa y se derrite al sol.

En ese tiempo yo tenía mi reproductor de cds que podía leer mp3s. No me gusta mucho hablar de aparatos en mis escritos, pero aquí vale.
Puse la colección completa de Fiona Apple. Mi hermano me dice cuando la oigo que es música “anti hombres”, pero fue una gran ayuda para comprender, decidir, guiarme. Decidir, uno siempre decide, la música me influyó solamente. No es que la hablante lírica me haya dicho “haz esto”, yo fui, pero me pegué con dos temas, uno por cada motivo, pero la historia era la misma.
Lo primero fue darme cuenta de que estaba insensibilizada al amor, al amor que se suponía que era el amor que yo debía guardar. Fue mi amigo Rodrigo que un día me conversaba sobre lo que a él le sucedía. Me dijo que tenía ganas de extrañar a alguien, ganas de estar con alguien y de sentir esa necesidad. Pues, yo sentí lo mismo, lo raro es que yo debía estar extrañando a alguien y no lo estaba haciendo. Luego interpreté todo eso con ese tema “Not about love” y esa frase que es graciosa, porque si Rodrigo me decía que quería echar de menos a alguien, uno piensa “fuck, como si fuera tan agradable echar en falta a alguien que uno quiere”, pero sí, cuando es bueno sí. No es rico sufrir, pero sí tener a alguien, esperar su venida, su llegada, su aparición. Eso nos faltaba y ahí vino ese verso que nunca le comenté (porque estaba empezando a pensar que se armaba un enredo, que se armaba en realidad entre los dos) y que estaba en esa canción. Era “I miss that stupid ache”. No tenerlo, no sentirlo, era un poco menos de vida. Bueno, los dos lo obtuvimos de golpe y con un poco de crueldad (nada trágico, porque también obtuvimos esa esperanza de lo bueno, del amor amor) y ahí nos sentimos vivir, como se diría con tanto entusiasmo en tantos libros y hojas.
Y claro, era sermón para mí todo el resto de la letra de “Not about love”, quizás si la hubiera compartido en ese momento con Rodrigo para él también. Porque habla de desenamorarse y de irse lejos de los amores no amores, amores del mal. “This is not about love, cause I’m not in love, in fact I can’t stop falling out”.
Tiene en especial ese sermón que era el cuento de lo que me estaba pasando. Yo no sé si a él le tocó la cuestión con tanta tragedia, aunque sí con su buena cuota de trauma. Pero yo hasta el día de hoy lo rezo con ganas, y con alegría de haberme largado.
“What is this posture I have to stare at, that’s what he said when I was sitting up straight. Changed the name of the game cause he lost it, he knew he was wrong but he knew it too late. But I’m not being fair, cause I chose to listen to that filthy mouth, but I’d like to choose right; take all the things that I said that he stole, put them in a sack, swing them over my shoulder, turn on my heels, step out of his side, try to live in a lovelier light”.

Porque no se trataba de amor, porque no estaba enamorada, de hecho, no podía dejar de desenamorarme. Tal cual. Pero siempre cuesta y uno a veces quiere escuchar por si acaso. Lo bueno fue que para el momento en que conversamos un poco de eso y mucho de otras cosas, estábamos más dados al “I miss that stupid ache”. Y bien habilosos y obedientes, nos estuvimos echando de menos mucho tiempo (es que teníamos ganas de abrazarnos mucho en el reencuentro seguramente). Y para variar la persona del mal se da cuenta de que la cagó cuando ya no hay caso. Amén que fue así.

(Ya llegará la Parte 2)



Ariadna
Miércoles, Julio 16, 2008, 6:34 pm
Archivado en: Prosa, Textos | Etiquetas: , , ,

Dos cosas:

  1. Ariadna sí estaba loca, ya me convencí.
  2. Hay que soltar el cordel, pues niña.


Top of the Pops
Domingo, Julio 13, 2008, 11:49 pm
Archivado en: Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Nuestro primer hit fue hacer los mejores y más agradables trabajos juntos.
El segundo hit fue pensar que podíamos hacer música juntos, aunque no la hicimos hasta mucho después.
El hit definitivo fue afuera del Bahamondes y después al vernos tan de cerca, tras lo cual nos dimos cuenta de que juntos podíamos hacer cualquier cosa.

Y en eso estamos, en una mezcla de todo lo que hacemos juntos, haciéndolo juntos. Top of the Pops we are, indeed (please read with a smooth British accent).



Cosmogonía, herencia y emoción
La Carmen Rosa

La Carmen Rosa

Nos estamos preparando para el proyecto de memoria. Llegué a un extracto de un documental de Claudio Mercado que se llama “Cantando me amaneciera” (2007). Ya hace cinco años había visto otra realización suya sobre uno de los Guitarroneros de Pirque, don Chosto Ulloa, en realidad ya no tenía muchos recuerdos sobre él, pero hoy vi ese pedazo y me dio algo profundo.
Además de que las décimas son algo que todavía me cuesta hacer,  o sea, no las hago de forma natural y fluida como otro tipo de versos, me vino un recuerdo muy grande de mi (bis) abuelita la cantora, la Carmen Rosa.
Si no fuera por ella, nunca habría cantado mi madre y nunca habríamos cantado ni mi hermano ni yo. Le debemos eso, le debemos hartas cosas. Que mi hermano se molestara cuando le tomaba la guitarra y se la dejaba traspuesta, “siempre me la desafinaba”, dice. Que yo me animara a escribir, aunque ella no sabía y lo que cantaba lo sacaba desde la mente. Una vez le enseñé a escribir la letra “A”, fue lo de menos, algo mínimo, porque ella nos contaba historias, ella nos cantaba otras tantas.
Al menos a mí, que pasé tanto tiempo cerca suyo y de la Mama, mi tía abuela. Muchas veces me sentaba en el suelo de su pieza, el suelo de madera y me arrimaba a su catre de bronce. La Carmen Rosa estaba acostada pero estiraba la mano y me rascaba la cabeza mientras me hacía alguna canción, suavecito con su voz ya medio quebrada, pero nunca me ha gustado tanto escuchar cantar a alguien, yo no saqué un timbre tan bonito, pero me arreglo con lo que obtuve. Sería malo malo no tener nada.
Me acordé más de ella con una historia de don Chosto sobre el diluvio universal. La Carmen Rosa no sabía leer, pero contaba la Biblia a menudo y sus relatos eran tan buenos. Hoy lo escuchaba a él y era el mismo tono, el mismo jugueteo, la misma forma de ver esas escrituras. Donde yo tantas veces he visto “una buena recopilación de relatos”, ellos ven algo mágico, algo trascendente. Nadie con más fe. Mi abuelita me hacía canciones a veces, cosas para “mi niña”, versos para “mi weñi”, pero también había muchos versos para dios y yo en realidad si me sentí cerca de la divinidad cuando más chica fue por sus narraciones y observaciones que por el colegio y sus rituales fruncis.
Dios estaba ahí en el campo cuando arrancaba de una bestia negra, que sin duda debía ser satanás. (Osvaldo Ulloa dijo haberlo visto también, yo no puedo encontrar personas más sensibles y no puedo sentirme más mutilada en mis percepciones cuando los oigo hablar). O fuegos que por ahí andaban.
Y es que a nosotros nos ha costado un poco mantener vivo todo eso. Mucho Miami, mucha palmera, mucha gringuidad… (más…)



¡Qué macanudo!
Viernes, Julio 4, 2008, 12:31 am
Archivado en: Artículos

Ayer (miércoles 2) cumplí 22 y Rodrigo me regaló un Macanudo de Liniers. Aunque me río mucho con Lorenzo y Teresita, que compiten con nosotros en lo mamones y pasteles, ésta me llegó al corazón.

Macanudo
Y así ayer cumplimos seis cumpleaños juntos (tres por cabeza).

Gracias por todo lo lindo que lo pasamos ayer, los regalos, las flores, la presencia. Da lo mismo la hora, llegaste, te salí a buscar en pijama y en pantuflas. Liberaron a Ingrid Betancourt justo en nuestro almuerzo, que también te lo agradezco. Las pastas contigo se disfrutan como se debe. Y por la copa de vino. Y por nosotros y lo que pasó entre nosotros y por amarme y que yo lo pueda disfrutar tanto. Te amo también. Gracias.