Ya era hora de publicar el próximo recuerdo. Estaba haciéndome la ocupada y estudiosa pero tan cierto eso no es. Ahora entonces, como tengo tiempo, continúo. Pero como tampoco tengo tiempo decidí recordar a alguien que murió joven para no demorar tanto.
Si me conoce de alguna parte en la vida real conocerá que no siento total simpatía por los veranos. No es verdad que detesto las playas ni que no soporto la arena pegada a mi piel, pero me asusta tanto que llegue enero que de pensarlo ahora ya me comienzo a angustiar un poco. Creo que para este próximo estío más que otra cosa estoy ansiosa para ver qué pasa, pero nunca quiero hacerme ilusiones.
Había un tipo que en 1958 se le ocurrió crear la animada Summertime Blues (antítesis, sí). Así bien lolo, el guapo Eddie Cochran se puso a cantar sobre lo mal que lo estaba pasando en sus vacaciones porque sus padres lo querían hacer trabajar y él quería pasarlo bien nada más. Dijo a su jefe que estaba enfermo para faltar al trabajo y por culpa de eso los padres no le prestaron el auto para salir de paseo el domingo. Mal, mal. El tipo estaba triste, iba a ir a quejarse con las Naciones Unidas incluso.
No son así los problemas que me hacen dudar del verano, sin embargo, este tema es bueno para los momentos de summertime blues, ya que por último causa gracia. Lo que no es muy chistoso es el destino de Cochran.
Él nació el 3 de octubre de 1938 en Oklahoma City llamándose Edward Ray Cochrane y cuando tenía 10 años le dieron su primera guitarra. De todos modos él no sabía si quería que ése fuera su instrumento e incluso estuvo interesado en el trombón, pero en la escuela le dijo su profesor que no tenía la boca adecuada para tocarlo. Así se decidió por la guitarra.
Algo más grande (1954) y mientras vivía en California conoció a Hank Cochran, un cantante de hillbilly y que después se dedicó a hacer letras country, con el que tuvo una banda llamada The Cochran Brothers. A ellos les iba muy bien, por lo que consiguieron grabar unos temas (Guilty conscience y MF. Fiddle). En ese mismo tiempo Eddie conoció a su manager de toda la vida, Jerry Capehart.
Capehart fue quien convenció a Eddie Cochran de mudar de estilo hacia el rockabilly. Eddie terminó por resolverse durante un concierto de Elvis Presley y se separó de Hank para continuar una nueva carrera en el rock and roll. En 1956 apareció en la película The girl can’t help it junto con personajes como Little Richard, Fats Domino y su amigo Gene Vincent.
En el filme interpretó Twenty-flight rock, que sería también su primer single, aparecido al año siguiente. De todas formas su primer éxito éxito fue Sittin’ in the balcony, del mismo año y de ahí no paró hasta que se murió. Como ya dije, en el 58 apareció Summertime Blues y fue todo un hit. Ha sido versionada unas 40 veces y hasta en finlandés por el grupo Jussi & The Boys. Destaco el cover hecho por Olivia Newton-John y la versión de Cheech Marín. Es probable eso sí que la más conocida sea la que hizo The Who, ¿no?
Estaba el muchacho rubiecito gozando de su mejor momento y en medio de una gira por Inglaterra cuando le llegó su hora. Poco tiempo antes había sufrido con la muerte de Buddy Holly, Ritchie Valens y el Big Bopper (episodio ya recordado aquí, pero no por completo). Se había ido con Gene Vincent para allá y al fin se tomaban unas vacaciones, pero Eddie estaba preocupado.
Había sido invitado a participar a principios de 1959 del Winter Dance Party, la gira donde murieron los muchachos nombrados antes, pero se negó pues participaría de la cinta Go Johnny Go. Después de eso se quedó con la sensación de que si bien se había salvado de morir en el accidente aéreo que mató a su querido Holly le esperaba el mismo destino.
Le comentó esto a su novia Sharon Sheeley y no se equivocó, puesto que el 16 de abril de 1960 mientras viajaba en taxi junto a ella y a Vincent tuvieron un accidente. Sus dos acompañantes sobrevivieron pero él salió disparado del auto y se golpeó en la cabeza, muriendo al día siguiente.
Bueno, pienso y digo a menudo, “la gente muere”. El tipo pensaba que iba a morir y estaba muy afectado por la muerte de sus amigos el invierno pasado. Eso me parece triste pero normal, sin embargo, hay un detalle que me llama más la atención que su presentimiento fatal. Semanas antes de morir grabó en Estados Unidos Three steps to heaven, una canción en homenaje a Valens, Holly y Richardson. Lo curioso es que el tema fue un éxito, pero fue lanzado para los muertos una vez que el mismo Cochran también lo estaba. Macabro cantarle a los muertos cuando uno también lo está, eso es un springtime blues…