Hortensia


Viña del Mar
Viernes, Noviembre 6, 2009, 1:10 pm
Archivado en: Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , , , , ,

Entre paseo y paseo, creo que me quedo con la vista, con la experiencia del sol sobre el mar.

Hasta la vista, baby.




Blog de décimas a lo poeta
Domingo, Octubre 18, 2009, 9:51 pm
Archivado en: Links, Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , , ,

Hace un par de semanas empecé a escribir un blog nuevo. La idea es ir poniendo versos en décimas para ir ejercitándome en eso. Se llama “Versos por divertimento” y va con harto ánimo. Creo que he puesto 3 versos ya y ahora me animaré para ir por un cuarto. Yo lo que espero es que lo visiten y le den apoyo tal como aquí.

¡Visítenlo! De antemano muchas gracias, jajajajaja.



Momento
Viernes, Octubre 9, 2009, 12:53 am
Archivado en: Prosa, Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , ,

Fuimos a dar una charla, cantamos también; nos despedimos, compramos algunas cosas para el almuerzo, subimos, pusimos música, listo el almuerzo, almorzamos, servimos el postre. No tomamos ni té ni café.

En el sofá nos dormimos, me despertó I am the walrus. Me puse a mover la patita, él no se despertó aún. Abierto el ventanal, entraba la ciudad con muchas ganas y un poco de brisa. Y yo sin poder decidirme entre si quería decir “así es la vida” o simplemente “esto es vida”.



Blue moon II
Lunes, Septiembre 7, 2009, 1:07 am
Archivado en: Música, Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , , , , , ,

“Blue moon, you knew just what I was there for

You heard me saying a prayer for

Someone I really could care for”.

Todos los versos se hicieron ciertos entonces. Cuando entonces sí tenía a alguien a quien cuidar de verdad, alguien a quien querer de verdad. Y entonces pensar que sería la única persona a quien mis brazos podrían tomar. Extraño, extraño porque entonces yo creía que esa persona ya no sería la persona. Pero hubo ese momento, ese momento en que la luna se puso de oro y sentí que sí, aunque fuera solo ese rato.

El momento del resplandor fue, claro, de noche. Yo pienso que esa vez sí estuve enamorada de él. Y él de mí. Por esos días estábamos listos para no querernos más, para decidirlo. Sin embargo me acuerdo que a tientas entre la noche nos fuimos subiendo una colina, llegamos a unas dunas altas, entre medio de unos arbustos pasamos trastabillando y llegamos. Era tan oscuro y con todo se podía ver el mar, los acantilados y la noche… con la luna.

De la mano, abrazados, besándonos. Como fuera estábamos juntos ahí y yo me acuerdo que de pronto no podía  ni verle los ojos pero estábamos ahí. Yo andaba tan seria, melancólica todo ese tiempo, un poco triste quizás. Y los dos medio separados como andábamos por esos días nos tiramos en la arena dando la espalda al océano. Mirando al cielo sin mirarnos, sin tocarnos.

Nos quedamos callados mucho rato. Después nos dimos las manos y nos quedamos así en la arena fría. Bien fría. No sé por qué me he estado acordando de esto tanto los últimos días, tanto como para llegar a escribirlo. Nos volteamos y nos quedamos mirando, “mirando”, porque mucho no veíamos. Él, por lo que me acuerdo, era bonito, con ojos dulces y sonrisa ídem. Entonces fue.

(Fue que when I looked my moon had turned to gold).

Y ahora de todo lo que había pensado tenía la intención de dar más detalles. De lo que hicimos, de lo que nos dijimos, de sensaciones. Y ahora que estoy escribiendo me da algo de pudor. Dónde andará él que quizás si lo lee no vaya a gustarle o tal vez sí. Ya sé tan poco de él. Pero me gustó besarlo esa vez tanto como la primera vez, años ha ahora. Y por los mismos años que han pasado creo que sería poco fiel. O lo encontraría más lindo o más feo, más o menos encantador.

O quizás ni haya estado tan enamorada de él esa noche. Aunque sí creo que en una cosa así que está a medio morir cantando sí hay esos chispazos de amor, de re-amor que dan para sentir que se parece a la vida otra vez, para temer, para sentir en el estómago y en el pecho y en todo el cuerpo que queda; no, no que queda, que existe el lazo. Y esa noche fue así, muy cierto, fuerte. Intenso para la edad que teníamos. Qué lindura los dos, pienso ahora. Una sonrisita me viene, creo que no puedo evitarlo.

Hace unas pocas semanas tuve mi última blue moon y claro que se sintió muy bien. Muy bien. Sin nostalgia, son los momentos que hay que aprovechar. Porque ocurren suddenly. Así aparecen los mejores y aunque se vayan queda la buena sensación, la sensación adecuada. Parece que a través de los siglos. Tantas lunas sin verte.

*El tema en la versión de Bob Dylan porque fue el que me trajo todo esto. Belleza.



Marraqueta
Domingo, Septiembre 6, 2009, 12:14 am
Archivado en: Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , ,

Parece que fuera yo quien tiene una marraqueta en el lugar donde debería ir el corazón. Esto lo pensé después de hablar sobre las cosas del amor tan impasible como si fuera una cosa académica. Muy seria, muy entera, muy marraqueteada. Y que no me diera ni pena, ni alegría, ni conmoción alguna. Será que me está pasando eso que le dicen “move on”. Am I moving on? Did I move on? Por cierto me resisto a dar una respuesta, porque parece también que hace meses que nada es definitivo ni fijo. Pero cuando me di cuenta de mi actitud tan parcial es como: mmm, parece soy yo la de la marraqueta. Soy la última persona que no quiere que le importen las emociones, soy la última en no querer remecerme con las cosas, pero hablé de las relaciones tal como hablaría de métrica. No me juzgo, es la vida nada más.



Sobre este blog
Lunes, Agosto 24, 2009, 3:57 pm
Archivado en: Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , ,

Pareciera que este blog ya no lo escribe nadie. Por otro lado, la evidencia  dice que todavía lo leen muchos. ¡Gracias!

¿Debería ponerme a tono con mis estimados visitantes? Ya lo creo. ¿Lo iré a hacer? Quién sabe.

¡Gracias!



Náusea mediante
Viernes, Julio 24, 2009, 1:40 am
Archivado en: Textos, Vivencias | Etiquetas: , , , ,

Anteayer, según yo, tenía tantas ideas para escribir acá. Para volver a escribir acá. Pero, ya lo dije el ocho de este mes en otro sitio. Me dio la náusea. La Náusea. Entonces cuando él me dice que hace poco terminó de leerla pienso que es otro más de esos sucesos tragicósmicos que nos acechan. Y que cuando nos veamos hablaremos de existencialismo y literatura. Pero yo ni siquiera ya puedo escribir por la propia náusea.

Me acuerdo que uno de mis maestros que he tenido decía que cuando uno tenía la pena, la tristeza, podía crear más y mejor. Convenido. Pero no dijo nada sobre cuando una está con la náusea. Ahí no sé si es que están pasando demasiadas cosas o que en realidad te están pasando por encima, pero no aplastándote, sino por encimita, es decir, así así como un roce irrelevante nomás.

Y parece que cuando uno está así no puede darle a la escritura. Porque un rato quiero decir una cosa, al otro otra. O todo, o nada. Con todos los planes que tengo, mmm, no alcanzo a decidirme por materializar uno solo.

Hola Tamara, aquí tienes tu libertad, ¿y qué vas a hacer con ella? Una serie de cosas que ya tenía pensadas hace años y que ahora es el momento (inversión y fe mediante). Entonces vuelvo al punto que decía ese poema que a continuación parafraseo levemente:

Aquí estoy yo sola, con mis versos, con mi orgullo.

Raya para la suma: nada.

Voluntad me ha faltado para algunas cosas. Voluntad es lo que me sobra para las demás cosas. Un dinero aceptable a fin de mes, un plan determinado, un viaje, un hombre en la cama, una amiga, dos cuadernos nuevos, un diario de vida, variedades de té. Tranquila. Para pasar de tranquila a mejor vida me hace falta un poquito de cariño y menos formalidades. Menos excusas. Más realidades lindas o feas. Cualquiera.

Cualquiera. Y que sumando y restando: algo.

Algo. Por cierto que en los planes me estoy yendo por lo más sencillo, lo que siempre me ha costado menos y lo que mejor puedo manejar. En lo que no fallo. Lo único que la náusea no toca porque está fuera de su ámbito. Entonces ahí estamos seguros.

Yo en lo otro creo que ya no supe cómo hacer y de repente he pensado que es el motivo para decir tanto, una y otra vez, paso. Porque pareciera que hay que saber (aunque no es necesario). Y yo no sé. Lo tragicósmico (de nuevo) es que cuando no estoy abúlica, es decir, sin la náusea pienso: es consecuencia de pensar que no había espacio para el error cuando por cierto todo vale. Náusea mediante, nada vale.

Puntos suspensivos.