Hortensia


Me perdí en el Transantiago
Lunes, Diciembre 3, 2007, 10:58 pm
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No le he contado a nadie lo que me pasó, esta tarde me perdí en el Transantiago. Tomé la 405 en lugar de la 406, porque el letrero decía lo mismo. “Vitacura – Las Condes” y yo iba para Las Condes. Me bajé en Las Tranqueras con Vitacura cuando ya había perdido las esperanzas de llegar al Alto, pensando que ya estaba en Padre Hurtado. Tuve que caminar hacia Kennedy y en eso un tipo se equivocó conmigo y me gritó desde su auto: “Te amo a ti y a todas las pelolais”. Tenía tanta lata por haber sido tan perdida que no le expliqué su error ni le di las gracias por su amor desinteresado. Seguí caminando.

Quise cruzar en Las Tranqueras con Kennedy pero la pasarela estaba en reparaciones. Pensé: “Voy a caminar por donde uno siempre pasa en auto”. Cuando pasé por delante de la tienda de mascotas Altopet me detuve ante una jaula triste en que había dos cachorritos de beagle. Uno me lamió los dedos y seguí caminando antes de apenarme por ellos. Cuando llegaba a Padre Hurtado con Kennedy (al fin mi destino) pasó la 409 por la Lateral y supe que estaba salvada. Así volvería a mi casa sin más tropiezos. Ya estaba cansada por el sol y aún no llegaba a mi destino: tienditas del Alto Las Condes.

Me perdí en el Transantiago por buscar un vestido de fiesta para el matrimonio de uno de los primos de Rodrigo. Es el próximo fin de semana, pero prefiero ser precavida y encontrar algo pronto. Así no enloquezco por no tener qué ponerme el día anterior (lección aprendida de la entrevista para El Mercurio). Me perdí más que nada por longi, por andar viendo ropita po. Cuándo, cuándo se me habría ocurrido hacer eso sola, sin la complicidad de la Anita y de la Elita, que me llevan a esos antros cuando preciso algo.

Al momento de estar en el Alto ya estaba cansada. Me dolían los pies y la cabeza. Miré un poco en Zara, otro par de tiendas, los atuendos de Top Shop y otras cosas más. Preseleccioné algunas prendas a esperar la nueva visita al centro comercial acompañada por mi madre y por mi tía, que llega el jueves de sus vacaciones. Me perdí en el Transantiago por andar bartoleando, jurándome que vitrineo y esas cosas a las que no me dedico si no lo necesito. Ahora tengo que ir a un matrimonio y era necesario, pero después de mirar por menos de media hora decidí marcharme. No encontré mi vocación en el mall… no hubo caso, no podía seguir dando vueltas si no iba a comprar.

Salí a Padre Hurtado y crucé Kennedy. Me puse en la parada y pasó la 411, la que llega a La Concepción y hace taco en la esquina con Providencia. Eso lo he aprendido arriba de la 503. Pronto llegó la 409 y me vine para la casa. ¡Me demoré tanto en alcanzar mi objetivo “Alto Las Condes” y me aburrí tan pronto! Para la próxima en auto, acompañada, por autopistas urbanas y para devolverme con algo a la casa. Me sé tantas micros y hoy me perdí en el Transantiago porque los letreros no son claros. Ya había ido en la 406 y aunque lo recordaba leí el letrero y pensé que también la 405 servía. Mal. El vitrineo no es buena cosa, me quedó claro que no.



Podcast para el día nº 25
Domingo, Noviembre 25, 2007, 5:40 pm
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nosotros en el sitio del sucesoEl día número 25 del mes es especial y feliz. Con Rodrigo conmemoramos el día que nos causa mucha gracia y alegría: el que nos juntamos. Más bien, la noche, pero qué más da, nos ponemos contentos igual.

Como la cita fuera tan especial para nuestras vidas, siempre la recordamos. Una vez íbamos en el auto y escuchamos en Oasis (mi radio) la versión que Ringo Starr tiene del éxito de Johnny Burnette (uno de mis favoritos) de You’re sixteen (you’re beautiful and you’re mine). Él ex beatle hace un par de alteraciones a la letra que nos sirven mucho para acordarnos de nuestra historia. En todo caso, el tema ya me gustaba mucho desde antes, pero por lo de R. le di otro significado.

Por ejemplo, Burnette dice “you walked out of my dreams / and into my arms” y Starr lo cambia por “you walked out of my dreams / and into my car”. Dichos versos para Rodrigo son casi autobiográficos, aunque hay que reparar en que el auto no es suyo, jajajaja, pero ta. Con todo, estos aderezos que le hace Ringo a la canción le dan un sabor más picante, que se mezcla muy bien con la dulzura de frases como “You come on like a dream, peaches and cream / lips like strawberry wine…” Digamos, la canción se calienta bastante y eso la hace más cercana a la experiencia del día 25.

Contamos con otros versos que la hacen más biográfica. El momento en que dice “you touched my hand, my heart went pop / and uh, when we kissed, we could not stop” es claro. Así mismito fue. La cosa es que disfrutamos mucho juntos esta canción, en las dos versiones. Cabe destacar que para el fin de semana largo del 1º de mayo, estábamos en Laguna Verde y de noche cantábamos. La interpretamos en una versión que era mezcla de la original con la de Ringo e incluimos el solo de kazoo, hasta que al instrumento le ocurrió un accidente (pu).

También quiero contar que en los Buenos Aires, en la tienda donde hay infinitas cosas de los Beatles, compré uno de los discos de la banda sonora de la película American Graffiti. Ahí aparece la canción, por Johnny Burnette. Es un disco que me encanta, porque tiene todas las joyas de la época e incluso me permite escuchar a Buddy Holly (el más favorito) en vinilo. Linda adquisición.

La canción, en fin, nos gusta harto, aunque también el Rorro debería cantar “You’re nineteen, you’re beautiful and you’re mine”, porque así era la cosa. Éramos 1 año y 10 meses más jóvenes, ambos teníamos 19. Para qué decir toda el agua que ha pasado debajo del puente, de verdad que es algo muy feliz. Les comparto la canción, pero todo este recuento y las dos versiones, se las dejo de regalo a Rodrigo, porque hoy es 25. :-)

El Johnny Burnette la cantó en 1960, ya en su época pop:

El Ringo Starr la lanzó en 1973:

Pueden saber más cosas sobre la canción en la Wikipedia. Había olvidado ponerlo antes, pero todos estos Mp3 están disponibles para bajar en mi podcast, así que vayan para allá si quieren alguno. Por ahora les dejo saludos y les recomiendo bailar. Chau.



Passiflora encontrada en la 505

(Algo bueno del Transantiago).

Mburucuyá

Me encontré una mburucuyá en la micro. Me sentía mal, estaba con un dolor de cabeza, de cuello de un hombro terribles. Me despedí decaída y tampoco quería irme todavía, pues era muy temprano aún y no sabía si vería hoy a A. Sigo sin saberlo, pero hasta el momento no. Lástima.

Me subí a la 505 y elegí mi asiento, pero unos tipos me miraron con cara de que yo era guachita y me dio lata. Me cambié hacia la ventana, al lado de una mujer. Me despedí de A. con la mano y le tiré un beso. Él me respondió y la micro se fue. Me senté y sentí el olor… el olor. Jajajaja, o sea, olí la mburucuyá, pero no sabía dónde estaba. Miré hacia la ventana y vi una ramita metida en las argollas donde se ponen los cordeles para las cortinas. La volteé y vi que era una pasiflora. La tomé y me decidí a salvarla.

Si me encuentro una pasionaria en la micro, debe ser una señal, una señal del amor. Como me sentía tan mal la puse con cuidado sobre mi falda y me dormí, tratando de no aplastarla con mis manos. Llegué al centro y nos bajamos con la flor, que ya estaba como un trapo. Decidí hablarle mientras cruzábamos el Parque Forestal, le dije que no se muriera, que respirara. Le canté su canción bien bajito y nos pusimos a la sombra a esperar la B04. Tardó 15 minutos en llegar y no toqué asiento hasta Vivaceta con Central. La tapaba del sol y llegó a la casa casi muerta.

Estaban mi mamá y mi hermano cuando llegué y les mostré la flor. Les gustó mucho la mburucuyá aunque casi moría. La puse en agua y me metí a internet para saber cómo hacer que resistiera. Lo hice y de a poco fue resucitando, usé el “alimento para flores” que me regalaron la Nat y la Tam con los “besitos” que me dieron para mi cumpleaños. Se estiró y dio su aroma en mi dormitorio.

Ahora está durmiendo porque en la noche se cerró y aunque yo me desperté hace un buen rato, la mburucuyá no quiere levantarse. Mi idea era dársela a A. pero no sé si podré. La flor vivió un día, pero no sé cuánto podrá durar. Lástima, la flor tuvo buen carácter y recibió sus saludos con alegría. Hablarle a las plantas y cantarles funciona, les hace bien. Ojalá que la florcita de la pasión abandonada en la 505 pueda llegar a destino.



Viaje relámpago de A.
Martes, Noviembre 13, 2007, 12:02 am
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Me voy a poner romántica y sentimental porque mañana es martes y no veré a mi amor. Va a Calera a hacer la última entrevista de su investigación y yo estaré ocupada otro tanto en la mía, ya escribiendo y escribiendo. Cosas del periodismo.

Ojalá que como en las cadenas de los e-mails (que recibo poco y reenvío nunca) pase algo mágico y me llame en 5 minutos para decirme las buenas noches y que yo le dé buenos deseos para su viaje relámpago.

Si no la llamas en 5 minutos, vas a recibir la ira de la nube negra y el trueno y nunca más podrás abrir tu e-mail, porque se te cambiará la contraseña. Así que llámala y dile cuanto la quieres, ella también te declarará su amor.

Buenas noches, 5 minutos… desde ahora ¡ya!



Hortensia y su podcast, ja
Domingo, Noviembre 11, 2007, 12:53 pm
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Hace 10 días reviví mi podcast. Ese mismo día supe el nombre del artista que dio el sample a Biscuit de Portishead. Históricamente me gustaba esa canción (oída y re oída en Oasis FM, mi radio) pero no podía averiguar quién la cantaba; era Johnnie Ray, cantante de los cincuentas, cuya carrera pudo haber declinado luego de que se dijera en varias revistas que era homosexual. Eso decía en Wikipedia, así que pueden revisarlo más en detalle ahí.

El tema de Portishead, que aparece en Dummy, usa como sample y en downtempo el de Ray, llamado I’ll never fall in love again. Van a escuchar los dos (si quieren, yo no obligo a nadie). Tienen 35 años de diferencia. Aquí está la de Johnnie Ray:

Éste, del 94, es de Portishead, y me hace recordar que toda esta entrada bien puede ser dedicada a Karla, mi amiga. Biscuit entonces:

¡A escuchar! ¡A escuchar!