Los weblogs pueden ser sitios personales, diarios de vida, un lugar para dar a conocer artículos o creaciones artísticas o también espacios comunitarios.
El caso de PostSecret (
http://www.postsecret.com) no es ninguno de los anteriores: lo administra una sola persona, pero cuenta con miles de colaboradores, todos anónimos. Frank Warren es el motor de este exitoso proyecto, que inició hace tres años. El weblog muestra postales hechas a mano que revelan un secreto: “Puede ser sobre arrepentimiento, temor, traición, confesión, deseo o humillación de la infancia. Cualquier cosa, mientras sea verdad y nunca antes lo hayas compartido”, dice en el sitio.
Reglas del juego
Para participar, Warren pide tres cosas: que sea conciso, legible y, lo más importante, creativo. Piensa que “a veces las palabras no bastan para compartir un secreto y es necesario usar el arte, ya sea con collages, diagramas, dibujos o fotos”.
PostSecret surgió cuando Warren buscaba una idea innovadora para una exposición. Preparó 3.000 postales con una invitación a contar creativamente un secreto en una cara y con la otra faz en blanco. Las dejó entre páginas de libros en bibliotecas, tiendas y parques de Washington D.C. Pensó que pocos se animarían, pero recibió más de cien secretos, que fueron parte de la muestra.
Warren dio por terminado el tema, sin embargo, comenzaron a llegar miles de postales no sólo de Maryland, sino también de otros estados y regiones, incluidos Sudamérica y Chile. “Sabía que sería maravilloso para mí, pero me ha impactado que la gente alrededor del mundo sienta tal conexión con el proyecto”, comenta. Actualmente, recibe cerca de un millar de cartas diarias, y el sitio acumula más de 120 millones de visitas en tres años.
Cada domingo aparecen veinte nuevas postales, que son devoradas por los seguidores. Desde 2005 a la fecha se han publicado más de 2.500 obras y se acumulan casi 200 mil secretos en la casa de Warren, donde trabaja. Lee todo lo que recibe, entre cartas y mails: “Soy una persona, no un equipo ni un comité. Antes tenía ayudantes que venían una vez a la semana, pero ahora soy el único que lee las postales. Ni siquiera mi esposa”.
El cambio de vida de Warren incluyó la publicación de cuatro libros: “El sitio era tan popular y el contenido tenía tanto peso, que los agentes literarios me contactaron. Me atrajo que las postales se convirtieran en libro, porque podría contar una historia con los secretos de la gente”. Ahora se pasea por distintas ciudades dando conferencias y autógrafos. Las universidades son una parada obligada: de aquí a abril tiene 18 charlas.
Algo similar ocurre con la “Exhibición Internacional de PostSecret”. Ahora se encuentra en una galería de arte de Canadá, y en mayo se inaugurará en Florida. El proyecto girará por distintas salas de EE.UU. hasta enero de 2010.